Los ingenieros encargados del desarrollo de la memoria flash ya le están buscando sustituto. Quién no ha soñado con que algún día encender el ordenador será tan rápido como encender la luz o arrancar el coche. Y esto aunque parezca una tontería no lo es tanto si tenemos en cuenta que la memoria flash es el estándar de almacenamiento utilizado en MP3, cámaras digitales, smartphones, tabletas, portátiles ultrafinos, lápices USB y tarjetas extraíbles. Por lo que visto el nicho de mercado que poseen, no es de extrañar que empresas de la talla de Samsung, IBM y HP, entre otros, andan a la como locos por ser los primeros en conseguirlo.
Los consumidores demandan cada día más memoria para poder almacenar toda su música, fotos, vídeos incluso aplicaciones y en este sentido la nube o los servicios streaming están aportando soluciones. Pero aún así, se sigue necesitando la memoria flash para que todo vaya más fluido. Además coexiste el problema del precio, y es que la memoria flash ronda unos 100 euros por 128 gigas. Por lo que el futuro pasaría por conseguir un producto no sólo más rápido, sino también más económico, de modo que fuera verdaderamente atractivo para el mercado.
De momento se vislumbran dos sustitutos en un horizonte no muy lejano:
- Las memorias PCM (phase-change memory) que son cien veces más rápidas que la memoria flash, capaces de soportar 10 millones de reescrituras y además son más baratas de producir. En esta están trabajando empresas como de IBM o Samsung y Micron Technologies, éstas últimas ya las han llegado a aplicar como sustituto del flash en móviles de gama baja y este año anunciará modelos más rápidos y potentes.
- La tecnología denominada memristor descubierta por el científico Leon Chua en 1971. Se trata de un chip que almacena información sin corriente continua que es cien veces más rápido que la memoria flash, consume diez veces menos energía y necesita menos espacio. El memristor aspira a sustituir a la memoria RAM, dando lugar a ordenadores de encendido instantáneo. En esta línea trabajan empresas como HP y el fabricante Hynix. Incluso aseguran que el memristor podría estar listo para el 2013.
Aunque el futuro parece que viene en estas dos líneas parece ser que una tercera vía es posible si tenemos en cuentas los movimientos de Apple. No en vano, tan sólo el año pasado adquirió el 23% del total de memoria flash de todo el mundo y compró la empresa Anobit por $390 millones, dedicada a la investigación sobre la duración y fiabilidad de la memoria flash. Por lo tanto, parece ser que no está todo dicho en la batalla por la memoria y que en gran parte dependerá del coste de las tecnologías rivales.
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